viernes, 25 de abril de 2014

Queridas letras

Por estos días anda circulando por las redes una suerte de juego que evoca y rescata los libros nuestros, esos que de tanto quererlos y leerlos uno se adueña.Obviamente el juego me encantó, sucumbí y escudriñando la mente lectora de niña pude rescatar algunos títulos, de los cuales obviamente pude nombrar sólo un par.

Recordaba a mi viejo sentado leyendo cuentos clásicos, amaba esos volúmenes, con los dibujos preciosos que nos invitaban a vivir sumergidos allí un buen rato. Mi vieja siempre se encargó de buscarnos lo mejor para leer, recuerdo de niña haber leído "Mujercitas" y toda la bendita saga de L. M Alcott, "Papaito piernas largas"y su continuación "Mi querido enemigo", recuerdo todavía la dulce excitación de no querer terminar el libro y ansiar hacerlo, la nostalgia previa a la finalización. Historietas las que quisieramos. Recuerdo un librito que durante años he buscado, que leí con mucho amor, que me regalaron de niña, la historia de un ángel que contaba solo con una alita.

Vasconcelos me ganó el corazón su " Mi planta de naranja lima", libro que marcó una huella profunda en mi corazón, pude entender la ternura de un niño lastimado. Había quedado prendida de ese libro, y ya de adulta me compartieron su continuación "Vamos a calentar el sol", terminé de leerlo con suma ansiedad al retornar del trabajo allá por mis diecinueve años, no puedo olvidar el llanto  desconsolado que acompañó esa lectura.

En la biblioteca de casa todo era posible, así que muy de pequeña me enfrenta a la "Lolita" de Nabokov  y tengo la certeza de recordar una lectura que poco, poquísimo, comprendía pero sin embargo me inquietaba.
Junto a tantos libros que por ese tiempo leí recuerdo el profundo pesar que me provocó leer "Las locas de la plaza de mayo" y entender para siempre que el amor de una madre podía conmover y romper para siempre el relato oficial. Shakespeare me fascinaba, me hizo prenderme de por vida al teatro, y Casona era el regalo debido en la adolescencia.

El "Canto general" de Neruda era una joya que sólo de adulta pude comprender en toda su hermosura, junto con tantos otros grandes poetas. En la adolescencia leí a Kafka, creo ineludiblemente que de allí me viene el terrible miedo a las cucarachas y ese pensar en el hombre sumido en la vorágine de la sociedad posmoderna. Pero también llegó "El principito" para consolar un poco el alma herida. Wilde también fue precioso, todavía recuerdo el pequeño volúmen de una editorial chilena, el dibujo de la pequeña estatua, ahí comencé a pensar que el amor donado es el verdadero amor. Agatha Cristhie y sus relatos policiales me hicieron enamorarme para siempre y querer ser investigadora a mi corta edad.  Mark Twain y "La cabaña del tio Tom". Salgariiii, yo quería ser Sandokan. Chejov, algo leí por aqueños años

La secundaria no me regaló muchos libros, extrañamente mis viejos ya me los habían compartido, sólo recuerdo haber leído con mucho contento el clásico "El visitante" de Alma Maritano

Los italianos fueron muy fuertes en mi vida, mi viejo, lector viejo nos compartía todo, desde sus viejos "Astérix" que leí una y otra vez hasta el viejo volumen, añejo y polvoriento del "Corazón" de E. de Amicis, impresionante libro para comprender justamente el corazón humano y el dolor de la guerra. Mi vieja también nos regaló a García Márquez, lo leí mucho, pero recuerdo con muchísimo cariño haber leído sus "Doce cuentos peregrinos" y haber quedado extasiada.

Ya de adulta haber tenido a dos genias profesoras al frente de la cátedra de Literatura Hispanoamericana fue un verdadero placer, releerlo al Gabo de adulta en sus "Cien años de soledad" fue glorioso.  Cada día de cursado era una aventura, recuerdo estar sentada en la plaza terminando de leer Primavera con una esquina rota,  desbordada en llanto. El profesorado fue bestial, fue asomar la vida a un universo insondable, se abrieron ante mis ojos los grandes, pero no sólo su lectura sino la posibilidad de comprenderlos,  aprender a analizar y gozarlos aún más : Borges, el inmenso, el insondable, el poeta; Córtazar, el tremendo buscador, Machado y  Hernández a quienes conocía de pequeña gracias a mi mamá, Lorca, el bellísimo Lorca  del Romancero, el bestial Pirandello, la genialidad absoluta de los poetas ingleses, de los poetas malditos... Wilde, mi amado Wilde, el gran dandy traidor de su época. El nombre de la rosa, de Eco, impresionante relato, magistral descripción. Poe, el poeta, Miller. Capote con su descarnado relato en "A sangre fría". Dante, cómo describirlo, magistral.

Nuestra tierra y sus letras, tantos tantos recuerdos, la gran patria de Benedetti, la agilidad de Allende, esa mujer herida, los nuestros queridos, desde Discépolo hasta Di Benedetto, la terrible habilidad de Braceli para entrevistar. Sábato, el maestro, y su bendito arte de resistir. Nuestros poetas, los verdaderamente nuestros, Girondo, Orozco, Gelman, Pizarnik, Borges, Cortazar y tantísimos más.  María Rosa Lojo, Graciela Bialet, Andahazi, Cristina Bajo y la lista sigue.

Como olvidar a Galeano, y su impresionante "Las venas abiertas de América Latina" y el terrible y doloroso "Nunca más que he leído"  fragmentariamente.

No hay universo más lindo, más vasto o más propio que el de un lector. Esta es una pequeña lista, podría seguir y seguir. Que bello y mágico mundo, que alegría enorme poder compartirlo.

Hace unos días terminé de leer "La caverna" de Saramago, me lo regalaron, me lo compartieron, no hay nada más bello que regalar un libro amado.



viernes, 18 de abril de 2014

Tal vez hoy me escribe

Si yo tuviera el corazón, 
el corazón que di; 
si yo pudiera, como ayer, 
querer sin presentir... 

E. S. Discépolo

¡Otra vez se me pasa el micro de mierda! No puede ser, no hay forma de tener un horario que me sirva, no tengo problema con esperar, el problema es que nunca sé cuándo llega el muy hijo de puta. El micro tiene ese sumergirte en la nada camino a un lugar fijo, lo único que se debe esperar es llegar, a algún lugar, pero en ese momento lo único ... ¡Mierda! Otra vez casi se me pasa, discúlpeme señor, sí, hasta el centro voy, gracias. Que pelotuda soy, dele enroscarme y estaba puteando porque se me había pasado el incorrecto.  Dale gordo, sentate ahí que hay lugar para los dos. Bueno pero me quejo con razón che, que temita ese, yo la que nunca se queja, tal vez los chicos tienen razón y algo dramática soy, ahora lo que me rompe es que me lo plantean como si fuera una cuestión electiva, claro,  como si me levantara todos los días pensando en cuál es el tema del día para la angustia debida. No, pero no hay que ser muy vivo para amargarse en este país. Si, todos los países tienen lo suyo, no vamos a discutir de política vos y yo, nunca acordaríamos y no tengo ánimo de pelearme hoy. Bueno pero si lo personalizamos después de todo estoy por cumplir años otra vez y lo único que he conseguido es un sueldito más o menos digno, algo de estabilidad laboral, que se yo, pero ¿qué más? Ya se que parezco una inconformista del orto, tampoco es para tanto, no es que me queje de todo, fui haciendo lo que pude... Bueno bueno, pero para boludo, escuchame un poco, si lo que estoy tratando de explicarte es eso, no es que mi vida sea una mierda, lejos está, sólo que está chata, bien hundida en un letargo de esos sin opción dónde todos los días son iguales al anterior, donde la emoción se ha perdido. Che, pero ¡qué pesado sos!, no me dejás hablar nunca, ya lo sé, chocolate por la noticia, una pareja no es la felicidad, ya lo sé, pero lo que yo extraño es otra cosa, es ese sueño de vida compartida, de momentos, de opciones, el soñar con un pibe, el poder compartir hasta el hartazgo esas charlas pseudo-intelectuales, ese dolor común que te da cuando alguien  te toca la puerta y te pide algo para comer. Y si boludo, obvio que me pone mal, ¿cómo no me va a poner mal que alguien ande por la calle pidiendo algo para comer? El pibe tenía hambre y andaba por las calles buscando saciarse. Bueno¿sabés qué?, yo que soy la dramática te puedo decir que eso me pasa, tengo hambre de amor, se me está pasando la vida y me estoy secando de a poco, el cinismo me carcome ,boludo y¿sabés qué?Ya sé cómo te lo puedo decir, es como si sintiera que me estoy desperdiciando.

¡Ya sé que no soy una mina fácil! pero también decime ¿quién carajo es fácil? Nadie en esta vida es fácil. Las personas no somos fáciles o simples, somos y listo, yo soy como cualquier otra mina, no tengo más distinción que haber leído de piba más que otras  Mujercitas y mirado la Bella y la Bestia, esas películas si que hacen daño, por el resto denominador común.

No sé, ojalá, me escriba, el pibe es lindo, tiene la mirada limpia, o por lo menos eso me parece. Que se yo, boludo, yo ya no se, parece buen pibe, jaja ¿que querés, que todos sean culpables en principio? No,boludo, no me da, tampoco todos deben ser psicópatas. No, no, no sé si hay onda, que sé yo, para mí no.  Pero viste que yo para seducir tengo las mismas cualidades que para hacer acrobacías, nada.No sé, tal vez hoy me escribe. Es extraño, igual da lo mismo si escribe o no, al fin de cuentas está cantado que no fue un flechazo, creo que eso sólo me pasaba hace diez años atrás y cinco cervezas más.

Me gusta la lluvia cuando voy en el micro,  si es incómodo , pero siempre me acuerdo de Córtazar y la gota de lluvia, su voz me envuelve y me saca una sonrisa. Estamos condenados a la nostalgia cuando llueve en Mendoza, es interesante como todo reverdece bajo la lluvia, todo se lava, todo se limpia, y quedan nuestras miserias con todo su esplendor gritándonos en la cara. ¡Bueno gordo, ya se! Pero qué querés, yo no estoy pensando que puedo pensar, sólo pienso, lo único que me falta es ponerme un chip para determinar que puedo pensar y que no, no boludo, la cosa es así y simple.  Bueno, si ya me has dicho que a la mayoría de los pibes les interesa una chica que se deslumbre  con su grandioso ser y nosotras debemos entonces jugarla a ser las tontitas, pero ya a esta altura jugarla a la pelotuda, no me sale, por lo menos no conscientemente. ¿Sabés cuál es la cagada en serio? Bueno, no me rompás, dejame generalizar un rato, ya se que no son todos unos pelotudos y que hay linda gente por ahí, vos y mis otros amigos son la muestra de que hay hombres buenos, la cagada es que yo no me topo a ninguno, me ha tocado nada más una caterva de burros y como buena pelotuda me les quedé un buen rato.

Si, para que te voy mentir, si duele, y la verdad hay días que son más tristes que otros, no es fácil... es volver a acomodarse en todo, volver a empezar y este aceptarse a esta edad, con esta cara, esta historia y este existencialismo mezclado con catolicismo que me carcome el cerebro, y tantas otras cosas. El problema es ese, no soy simple, no soy fácil, si ya se que te dije otra cosa recién ¡pero no me rompás tanto las pelotas, un poco de incoherencia discursiva la tiene todo el mundo! No soy fácil, nada fácil, soy sensible hasta los huesos, pero no lo digo, tampoco voy a andar contándole a todo el mundo mis amarguras y mis contentos, son cosas de uno, pero si te puedo decir que la vida no se me pasa por las cosas que a la mayoría le importan. No sé, todos me joden con que me ponga linda, me compre ropa, nunca me importo mucho el tema, me dan por ahí los momentos,¿sabés que me compraría yo ahora si pudiera? Me compraría un beso boludo, sabés la falta que me hace, pero claro, eso si no lo puedo conseguir así como así. Así que me compro un libro o salgo a tomar algo.

Ahh, en fin, ya está, para que vamos a seguir hablando, ya estamos por llegar y si se me llega a correr una puta lágrima se me va a notar, porque encima de toda esta mierda me ando sensibilizando cual embarazada en el segundo trimestre, y , claramente, no estoy en ese estado, nada más lejano que un embarazo, con lo que a mi me gustan los niños. Eso si me duele, yo siempre pensé que iba a ser mamá joven. Bueno boludo, pero se me está pasando el tren, no jodas, que prefiero ser pelotuda a secas que pelotuda esperanzada. Bueno boludo dale, si, yo me bajo en la que viene. Te dejo un besote, cariños a tu vieja. Si dale, te aviso cualquier cosa. Si, lo que te dije, tal vez hoy me escribe.