lunes, 21 de octubre de 2013



PIDO SILENCIO



"Pero porque pido silencio 

no crean que voy a morirme:

me pasa todo lo contrario:

sucede que voy a vivirme.
Sucede que soy y que sigo."

Pablo Neruda

La poesía tiene esa particularidad de la palabra viva, significa y se resignifica con los años. Siempre me llamó la atención este poema de Neruda, del cual robo unos versos. Es jodido pedir silencio, más aún cuando una es de esas eternas habladoras.

Estuve inmersa durante mucho tiempo en un silencio extraño, ensordecedor, que me lastimo allí donde uno cree que ya no puede ser dañada. Estuve inmersa en un lugar que creía luminoso, entregué todo mi amor y todo mi ser, pero al salir advertí que  lo que yo creí luz era una profunda oscuridad  impregnada de odio y mentira.

¿Cómo hace uno para olvidar? ¿Cómo dejar atrás tantos años? ¿Cómo caminar luego de tantos sueños? No es cuestión de desandar caminos. Es sólo cuestión de seguir caminando, no detenerse, no importa dónde pero seguir. Es cuestión de vivirse, con el dolor a cuestas, pero firme y de pie.

Cuándo el dolor es tan inmenso que la piel se siente herida, el escarnio está presente en ella, hay momentos que son eternos, lugares que lastiman y una parte nuestra muere con el adiós. Como dice Neruda, uno es y sigue. Aunque duela, aunque no haya ganas. Aunque el dolor sea tan grande que nada se siente, aunque el dolor negro ya no merezca lágrimas.

Pido silencio, con todo mi corazón  Estoy muy cansada de palabras sin sentido, de mentiras, de exageraciones. Agradezco la honestidad de mi gente, sin ellos hubiera sido muy duro volver a estar de pie.

Pido silencio, y también me lo pido.