miércoles, 14 de marzo de 2012

"Yo lo veo apretando su corazón pequeño,
mirándonos a todos con sus ojos de fábula,
viene, sube hacia el hombre acumulando cosas,
un relámpago trunco le cruza la mirada,
porque nadie protege esa vida que crece
y el amor se ha perdido
como un niño en la calle... "
de Armando Tejada Gómez

Cómo duelen los niños, cómo duele su hastío, su cansancio viejo, su soledad, su vacío.
Duelen hasta sentir que la carne muerde, que la violencia agita el estómago y que un asco rancio sube por la garganta. Qué jodido es sentir las manos vacías ante algunos dolores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario