miércoles, 17 de agosto de 2011

Tolerancia

      Bastante irónico, yo, la señorita tolerancia pide tolerancia. Pero no sólo es un pedido, sino una exhortación, una declaración de principios, una búsqueda y también un límite. Porque para tolerar necesitamos saber hasta donde llegar, no planteo el argentino "no hablemos de fútbol, religión y política", sino el hablemos de los temas que necesitamos, pero sepamos que debemos compartir no imponer. En este último verbo me cuesta, pero vamos caminando.
      Estos días han sido difíciles, de mucha discusión, de mucho disenso, pero de poco respeto y me incluyo, hay opciones que me cuesta respetar en silencio. Me criaron para hablar, y no soy precisamente de las "políticamente correctas".
       Ayer hablaba con un amigo, con el cual acordamos en el cariño y en las búsquedas, pero nunca en el sendero, política e ideológicamente nos enfrentamos. Duele, duele que el otro no entienda lo que a uno le revuelve las entrañas, y duele más cuando directamente no comparte.
      Necesitamos disenso, necesitamos diálogo, necesitamos opositores.Pero necesitamos tender puentes, acordar, y por sobre todas las cosas necesitamos bajar las banderas, acallar los fanatismos y llenar un poco los huecos de nuestra historia, conociéndola, estudiándola, abrazándola...
      Acudamos al mataburros y apliquemos.  Del latín “tolerans” gen. “tolerantis” que es ppa. de “tolerare” – “soportar, cargar, tolerar”
1. f. Acción y efecto de tolerar.

2. f. Respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.

3. f. Reconocimiento de inmunidad política para quienes profesan religiones distintas de la admitida oficialmente.
Ya lo decía Cortázar
                                            "Te quiero, país desnudo que sueña con un smoking,
vicecampeón del mundo en cualquier cosa, en lo que salga,
tercera posición, enegía nuclear, justicialismo, vacas,
tango, coraje, puños, viveza y elegancia. "




6 comentarios:

  1. mmm... no se puede hablar de tolerancia sin hablar de verdad y esa realidad no sale mencionada en su entrada... antes de puentes, tolerancia y la mar en coche hay verdad, en el principio existía la verdad... y nada llegá a ser sin ella, ni la tolerancia. Pues hablar de tolerancia apura la pregunta: qué es la tolerancia? o mejor: cual es la verdad, la única verdad, de la tolerancia? a fortiori: cual es la única realidad de la tolerancia?
    Hablar rápidamente de consenso, puentes, respeto y otras yerbas -muy nobles, ciertamente- corren el riesgo de convertido -y pasa- en el altar donde se sacrifica la verdad! y la verdad no se sacrifica...

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  2. Si, es real, no hablé de la verdad con la nominalización correspondiente. Pero si hable de los límites de la tolerancia y a ella aludía. En el diálogo y el disenso mis límites son aquellas verdades innegociables, irrenunciables. NO se cual es la verdad de la tolerancia, porque pararnos ante ella implica aceptar qeu otros poseen otras verdades ¿Acaso admitir eso implica un retroceso? Creo que un verdadero diálogo que sepa disentir y tolerar implica la aceptación de que no poseemos las mismas categorías, ideas y concepciones de la verdad. No se sacrifica la verdad, pero en pos de ella se sacrifica el diálogo y la tolerancia...

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  3. Puede parecer capcioso... o snob... hasta pretencioso pero hablar de verdad es hablar de mar abierto, de horizonte y de cielo estrellado no de límite!
    Cual es límite de la tolerancia? la persona humana... su conciencia, pero no más... el error no tiene derechos, sin olvida el pequeño detalle que los errores no andan caminando por ahí, sino que son las personas las que le escapan a la verdad, con o sin culpa.
    Y, quien es dueño de la verdad? Nadie... ella es dueña de sí misma... los tres ciegos que querían conocer el elefante no se van a poner nunca de acuerdo, ni van a construir la verdad del elefante porque se toleren y dialoguen mucho... y entonces que hacer? fácil! el elefante ha hablado! El dice como es él y como son las cosas... no se trata de decir la verdad cuanto de escucharla, no se trata de ser dueño de la verdad cuanto dejarse poseer por ella... parece que no, pero es más fácil.
    No hay "otras verdades"... eso eso como decir un circulo cuadrado o un triangulo elíptico... la verdad es una, el que la escucha y se deja poseer gana... el que la impone porque cree que la domina pierde.
    Y que hacemos con el equivocado? lo que se hace con cualquier persona revestida de la dignidad más alta, y que hacemos con su equivocación? la confutamos... dialogando, pero la confutamos! El dialogo no constituye la verdad, solo es un medio -entre otros- para escucharla... repito: el dialogo no es para escuchar subetividades es para escuchar a la verdad! y la tolerancia? la tolerancia deja a salvo la verdad de la persona humana... pero no deja a salvo que haya otras verdades.
    "en pos de ella se sacrifica el diálogo y la tolerancia"... qué esta primero la verdad o el dialogo-tolerancia? la verdad... la verdad de la irreductible dignidad de la vida humana... y después, recién después, casi llegando tarde aparece la tolerancia y el dialogo... no antes, no como un fin, no, no.
    Muy dogmático? sí... la verdad es dogmática... o no? Enseña con autoridad... "exousia" dice la verdad de sí misma... enseñaba con poder... enseñaba de sí misma...
    Lo bueno, lo que me deja tranquilo, es lo del buen Platón: "la verdad no se confuta jamás" :)

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  4. La pregunta que me deja dando vueltas es la que vos dejas caer...¿qué hacemos con el equivocado? porqeu en el camino de la confrontación uno siempre debe saber establecer un piso para dialogar. No creo en la multiplicidad de verdades no sería coherente, pero si creo que esa Verdad se revela a acuerdo al contexto y a lo que la persona decida dejar revelar.
    Esto va más allá de la posesión de la verdad, incluso con los errados debemos eregir la tolerancia y la misericordia.
    No todos quieren y buscan llegar a la verdad, a lo que nosotros llamamos verdad... y ese es un gran desafío. Y acá es donde entramos en el gran conflicto

    Hace un año en muchas paredes de la ciudad de Mendoza se leía "No quiero tu tolerancia quiero mis derechos"...

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  5. La hago corta para no dejar pasar más tiempo... a lo de "No quiero tu tolerancia quiero mis derechos" yo respondería, "yo quiero la verdad entonces también tus derechos"... derechos sin verdad es arbitrariedad, verdad sin derechos es fundamentalismo.
    El piso es la inalienable dignidad de la persona humana, pero de las dos... de la que busca y de la que no, de la que cree y la que no, de la que esta en la verdad y de la que no... de las dos! por Dios, de las dos!

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  6. El tema amigo, es que en muchas ocasiones perdemos incluso la dignidad, porque para muchos la posesión (lo cual es irrelevante, quién puede poseer la Verdad?) de la "verdad" constituye un privilegio sobre el otro... Pido tolerencia y lucho por ella porque creo en la dignidad como vos la planteas, de las dos.
    Pero eso implica también aceptar que lo que yo creo como "Verdad" otros lo niegan y luchan contra ella.

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