jueves, 28 de octubre de 2010

La culpa no sólo es de uno

Es también
de los medidos
de los miedosos
de los complicados
de los poco arrojados
de los que esperan
de los que esperamos
de los que buscan certezas inciertas
de los que escapan a las dudas
de los que se escudan.

Es también de los que no
abandonamos
respetamos
perpetuamos
insistimos.

Es también de los que
mienten
lastiman
de los que
imponen barreras
levantan murallas
lastiman lealtades
crean inseguridades
y rompen ese maremoto
de ilusiones.

En definitiva
no es de uno
es de muchos
es de todos.

Sencillamente
es tan tuya como mía.

http://www.youtube.com/watch?v=ihNr1E-ZncM

miércoles, 20 de octubre de 2010

Arrebatada

Hoy estoy sometida por un arrebato de franqueza, y ando con el  ánimo de aceptar realidades inconvenientes, pero por demás sanas.
En ocasiones, siempre de la mano de la cultura posmoderna que nos circunda, caemos en el engaño de la supuesta seguridad que otorga la careta de la fortaleza. Nos forzamos, perdón (el uso de la 3° persona también es un síntoma de ocultamiento), me esfuerzo en ocupar el rol de la persona sumamente comprensiva, amorosamente fuerte y equilibrada.
Francamente eso dista de mi realidad.Varias personas podrán ser testigos, pero más allá de los desfasajes, hoy tengo ganas de admitirme pequeña, débil, frágil, temorosa...y cansada.
Lo genial es que en esta aceptación encuentro una increible catarsis.
Las diminutos gestos pueden decirme más que miles de palabras, y una mirada puede afectarme. Son tan certeros los caminos del desencuentro... el arte de este tiempo es encontrarnos cuando el mundo entero parecer conspirar para alejarnos. 
El tema es simple, no hay necesidad de complicarlo.
Para arrebatos basta una lista de muchos accionares, pero hoy no tengo ganas de ponerme a enumerar. Sólo tengo ganas de buscar un par de honestidades y alejarme de aquellos que no saben conjugarlas.

                       

domingo, 17 de octubre de 2010

Disculpe

Disculpe, ¿acaso usted sabe cómo seguir?

Disculpe, ¿ahora qué se hace?

Disculpe...¿acaso me puede señalar por qué pido disculpas?

Disculpe, pero no puedo dejar de decirlo, las cosas no son como fueron.

¿Usted sabe cómo se logra el olvido?

No, ya lo se, pero es que hoy no tengo ganas.

A ver,¿ no entiende acaso que su optimismo es de mal gusto? Si si, pero diga lo que diga algo se detuvo.

No me joda, es lógico que no.

Pero yo no lo elijo, otros miedos me arrancaron un sueño. Otros ojos confundieron los que me miraban.

Tengo una ausencia profunda que me está socavando el alma.

No, no quiero, no quiero.

Apaguen un rato las risa, que me duele escucharlas. Me recuerda la suya.


sábado, 16 de octubre de 2010

No siempre sirven las palabras, en ocasiones sólo estorban, complican y confunden.

Hay palabras que nacieron tardías, huecas, pero que igualmente quieren significar. Nacen, se dicen, y se desdicen demasiado pronto.

Hay personas que llegan  necesariamente tarde y nunca avisan. Siempre tarde, siempre a destiempo.

Hay sueños que nacen olvidados, perdidos, pequeños.

Hay miradas que permanecen, que trasuntan, que hieren.

Hay olvidos que no son olvidos, que son simples desvíos.

Hay tantos destiempos.

Hay tantos miedos que arrebatan.

Hay tantas formas de perderse...

Sólo una certeza nos salva, y ojalá se nos vaya la vida buscándola y rodeándola.


Razones

martes, 12 de octubre de 2010

La culpa es de uno

,,,al decir de Benedetti.

Pero el fenómeno es un tanto más amplio, pues no es cuestión de culpabillidades sino de desencuentros como diría un poeta menos conocido pero más amigo.

Y vuelve a suceder, y las murallas no eran equivocadas, y los sueños un tanto más errados. No se por qué, pero lo eran,

Reconozco que no tenía sentido el descargo  y miles de palabras vuelven a estar vacías, y tantas otras no vacías reclaman, huidizas, un lugar donde morar.

Hay límites infranqueables que me siguen llamando, hay sueños que no pueden ser nuestros y sin embargo nos habitan personalísimos.Pero cuando ya no pueden habitar se resisten, se desbordan, se sublevan y nos abandonan.

¿Qué se dice cuándo ya nada se puede decir? ¿Cómo se llena el silencio cuándo antes estuvo repleto de risas?

Tengo una tristeza tan cansada que hasta se olvida de llorar.
Tengo un camino atorado en la garganta y unas ganas de correr que me desbordan...
Tengo tantos tengo que se me acalambran las palabras traicioneras que ya no puedo decir.

Llegan

Llegan como siempre, sin aviso, sin señales, tranquilas y serenas en la noche, sin atropellos, sin falsas esperas.

Ellas llegan irrumpen, destrozan y clarifican, invaden y perturban. Son inevitables, tristemente son inevitables.
Son incontrolables y siempre imprimen un cambio.
Ellas llegan y levantan murallas, rescatan recuerdos, despiertan dudas e inventan miedos. (¿Los despiertan o los rescatan?)
Ellas avisan, afirman, interrogan, siembran dudas.
Ellas llegan, me desvían, me pierden.
Cuesta encontrarme y encontrarte.

Noche de pesadillas, comenzaron a levantarse las murallas.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Otro decir

Espero

Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
Sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
Pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
Quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
Y la Luna oculta ese sol tan radiante.
Me siento sólo, lo sé,
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto.
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.
Porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo solo así?
¿Por qué no solo....


Mario Bendetti


Necesito correr hacia una montaña y detenerme allí donde la poesía no me alcance.

martes, 5 de octubre de 2010

Somos culpables

Somos culpables 


De repente estalló la noticia en los medios, la vileza y crueldad de la muerte de la niña no tenían medida. asqueados asistimos al descubrimiento de la brutalidad, del horror humano.

En Mendoza, frente al a Legislatura provincial observé estos carteles, y no pude menos que sentirme parte de ese pedido.





No podemos seguir callando y asistiendo ante la violación de los derechos de los niños, ante el aprovechamiento de su  vulnerabilidad. Con lo de Guada reventamos, nos asqueamos ante la violencia, nos escandalizamos sin medida. Perdimos el control, reclamamos justicia... pero no hacemos más que llorar sobre lo ya hecho, y no alcanza. No alcanza, no es suficiente, nada será suficiente para reparar el sufrimiento de esta pequeña, pero no podemos dejar que una vez más sea en vano. Como tantos otros, y tantos que no se conocen, que son anónimos, olvidados, perdidos.

NO podemos seguir minimizando la violencia, NO PODEMOS SEGUIR NATURALIZANDO LA VIOLENCIA A LA ESCANDALIZACIÓN DE CADA DÍA, momentánea, fugaz.La muerte de esta pequeña debe ser algo más que la catarsis de un pueblo harto de violencia.

La muerte de Guada, el sufrimiento de tantos niños producto de la violencia, el maltrato infantil, el trabajo infantil, la prostitución infantil. Pero debemos decir basta y no caer en juicios extremos.
Lo que trato de decir es que estos hechos son fenómenos complejos donde no podemos culpar sólo a una persona. Los medios señalan a la madre de esta pequeña, la culpan, la desnudan, la enjuician. Y yo me pregunto, ¿acaso esperaban que una mujer que ha sido prostituta desde los catorce años sea buena madre? Una niña no elige la prostitución, ella también es víctima de la perversión.

Estamos ciegos de odio, de violencia y de muerte. Debemos poner un punto final pero debemos buscar desentrañar las raíces del horror, comprender que algunas personas crecen en el horror y no son capaces de salir de él solas. Debemos darles una salida a esas personas, darles soluciones previas, preocuparnos ANTES.
El horror, la perversión, no son tan marginales como uno cree, la violencia no se mueve tan escondida, se gesta despacito allí donde nuestros ojos la ven. Sólo que nos movemos en un mundo donde el mal y el bien están en pugna constante y lo que antes rechazábamos hoy no lo vemos tan mal. Lentamente dejamos pasar cosas por alto, y algunas cosas ya no parecen tan malas. Parece normal la exposición mediáticas de modelos, vedettes que mundanizan la imagen de la mujer hasta límites degradantes, y muchos ejemplos más se suceden día a día.


La violencia se gesta, el horror se cocina y prepara. Nosotros debemos dejar el silencio y comenzar a salir al mundo a  cuidar el bien. Debemos cuidar nuestros niños, nuestros ancianos, nuestras escuelas... tantos ámbitos.  No debemos esconder la violencia, debemos evidenciarla,  abrir los ojos para rechazarla. Pero debemos despertar del horror, debemos dejar la ingenuidad, debemos cuidar las familias, educar nuestros niños, debemos rechazar el mal desde el germen, no sólo ante su máxima expresión.
Debemos rezar más por el mundo, pero rezarlo cada día en nuestras acciones. Debemos lucahr contra la violencia desde la paz, desde la justicia, desde la bondad.


TODOS SOMOS CULPABLES Y RESPONSABLES DE NUESTRA HISTORIA. ES URGENTE ASUMIR QUE EL CAMBIO NO ES POSIBLE SÓLO DESDE UN PLANO DISCURSIVO.ES URGENTE QUE NUESTRAS VIDAS SEAN TESTIMONIO DEL BIEN, DEL AMOR Y DE LA PAZ.